Respuesta rápida
La ablación por microondas veterinaria es un tratamiento térmico local en el que el veterinario coloca una fina antena de microondas dentro o cerca de un tumor y emite energía electromagnética no ionizante para calentar y destruir el tejido afectado. La colocación suele guiarse mediante ecografía, tomografía computarizada (TC), fluoroscopia, ecografía laparoscópica o visualización quirúrgica directa. Según el tumor y la vía de acceso, el tratamiento puede realizarse a través de una pequeña punción cutánea, durante una laparoscopia o como complemento de una cirugía abierta.
Esta técnica se ha descrito con mayor frecuencia en perros con tumores hepáticos específicos, pequeños nódulos pulmonares, masas retroperitoneales y lesiones óseas. También se ha utilizado para el control paliativo del sangrado en tumores mamarios ulcerados. Sin embargo, la evidencia veterinaria publicada sigue siendo limitada y se basa principalmente en casos aislados; la ablación por microondas no sustituye universalmente la cirugía, la quimioterapia, la radioterapia ni otros tratamientos oncológicos.
En una sola frase:La ablación por microondas en animales utiliza una antena guiada por imágenes para crear una zona de calor controlada dentro de un tumor seleccionado, limitando al mismo tiempo el tratamiento del tejido circundante.
Qué esAblación por microondas veterinaria?
La ablación por microondas veterinaria, a menudo abreviada como MWA, es una forma de ablación de tumores en animales. En lugar de extirpar una masa, el procedimiento tiene como objetivo destruir el tejido tumoral específico.en su lugar.
Un veterinario inserta una fina antena de ablación en la lesión. El sistema emite energía electromagnética de microondas a través de la antena. Esta energía genera un rápido movimiento molecular dentro del tejido, produciendo calor por calentamiento dieléctrico. Cuando el tejido objetivo alcanza una temperatura suficiente durante un tiempo adecuado, las proteínas se desnaturalizan, las membranas celulares se rompen y se forma una zona de necrosis coagulativa.
Esa definición parece sencilla. Lo difícil es la precisión.
El equipo médico debe planificar la trayectoria de la antena, colocar correctamente la punta activa, crear una zona de ablación lo suficientemente amplia como para cubrir el objetivo previsto y proteger las estructuras críticas cercanas. Por lo tanto, la obtención de imágenes antes, durante y después del tratamiento es fundamental para el procedimiento, no un elemento opcional.
¿Cómo funciona la ablación por microondas en animales?
1. Se identifica y se localiza el tumor.
El equipo veterinario utiliza técnicas de diagnóstico por imagen para evaluar la ubicación, el tamaño, la forma, la profundidad del tumor, su relación con vasos sanguíneos u órganos, y si existe una vía de acceso segura. La ecografía y la tomografía computarizada son herramientas de guía comúnmente utilizadas en estudios caninos.
2. La antena de microondas está colocada
Bajo anestesia adecuada y en condiciones estériles, un veterinario introduce una antena de ablación en la posición prevista. El abordaje puede ser percutáneo, laparoscópico o realizarse durante una cirugía. Una sola posición de la antena puede ser suficiente para una lesión pequeña; otras lesiones pueden requerir zonas de tratamiento superpuestas.
3. La energía de microondas crea calor localizado.
Un campo electromagnético oscilante provoca que las moléculas polares, especialmente las de agua, se reorienten rápidamente. Este movimiento molecular genera calor en el tejido diana. A diferencia de la extirpación quirúrgica, el tumor no se elimina físicamente durante la ablación.
4. El calor produce una zona de coagulación.
La exposición térmica prolongada daña las células y desnaturaliza las proteínas. El resultado deseado es una zona definida de tejido no viable que abarca el área objetivo, a menudo con un margen de seguridad planificado cuando la anatomía lo permite. Se utilizan imágenes de seguimiento para evaluar el área tratada y detectar la presencia de enfermedad residual o recurrente.
¿Por qué se considera mínimamente invasivo?
La ablación por microondas se describe a menudo como mínimamente invasiva porque, en ocasiones, permite acceder a un tumor interno mediante una pequeña punción cutánea en lugar de una incisión grande. En los casos caninos descritos, los procedimientos percutáneos se guiaron mediante ecografía o tomografía computarizada, y algunos pacientes recibieron el alta el mismo día o en pocos días.
Pero “mínimamente invasivo” no significa no invasivo, indoloro o libre de riesgos.
La antena aún penetra en el cuerpo. Se requieren imágenes precisas, anestesia o sedación, técnica estéril, control del dolor, planificación térmica y monitorización postoperatoria. Algunos tumores no pueden ser alcanzados de forma segura por vía percutánea. En esos casos, un abordaje laparoscópico o quirúrgico abierto puede brindar al médico mejor visibilidad y control.
Rutas de acceso comunes
| Ruta de acceso | Qué significa | Uso potencial |
| Percutáneo | La antena se introduce a través de una pequeña punción en la piel bajo guía por imágenes. | Tumores internos seleccionados con una vía de acceso segura y visible. |
| Laparoscópica | Una cámara y los instrumentos se introducen a través de pequeños orificios abdominales. | Lesiones que se benefician de la visualización directa o la ecografía laparoscópica. |
| Adyuvante quirúrgico abierto | La ablación por microondas se realiza durante una operación. | Tumores que resultaron ser irresecables, multifocales o difíciles de extirpar por completo. |
La vía menos invasiva no es automáticamente la más segura. La elección depende de la anatomía, la biología del tumor, la experiencia del operador, las técnicas de imagen disponibles y el estado general del animal.
¿Qué tumores animales pueden considerarse?
Los informes veterinarios publicados no establecen una lista única y universalmente aceptada de indicaciones. Sin embargo, sí muestran dónde los clínicos han explorado la tecnología, principalmente en perros.
Tumores hepáticos
El hígado es el órgano con mayor experiencia publicada en MWA veterinaria hasta la fecha, aunque las cifras siguen siendo pequeñas.
En una serie de casos de 2017 se describieron cinco perros con neoplasia hepática primaria o metastásica. Todos presentaban enfermedad difusa que impedía la resección quirúrgica completa; las lesiones, de 0,5 a 2,5 cm, se trataron mediante laparotomía sin complicaciones. Los autores describieron la ablación por microondas como factible y potencialmente útil como tratamiento complementario en perros seleccionados adecuadamente con tumores hepáticos irresecables.
En una serie independiente de cuatro perros, se informó sobre la ablación por microondas percutánea guiada por ultrasonido para tres carcinomas hepatocelulares primarios y uno metastásico. Los procedimientos duraron de 10 a 40 minutos a 30 a 35 W, sin que se reportaran complicaciones inmediatas. El seguimiento varió de 39 a 649 días, y los autores recomendaron realizar estudios de imagen periódicos y estudios más amplios antes de poder establecer la efectividad.
Un informe de caso de 2024 también describió la ablación guiada por ultrasonido laparoscópico de un carcinoma hepatocelular canino. La masa tratada mostró ablación completa en la tomografía computarizada a los tres y doce meses, mientras que una lesión hepática separada posteriormente aumentó de tamaño y requirió resección. Esta distinción es importante: el tratamiento local exitoso de una lesión no previene la aparición de nuevas lesiones o de otras lesiones en otras partes del cuerpo.
Masas retroperitoneales y de la región renal
En un estudio realizado con tres perros, se trataron percutáneamente dos masas renales y una masa retroperitoneal cerca del diafragma mediante ecografía y tomografía computarizada. Las masas medían entre 1,4 y 2,5 cm. No se registraron complicaciones intraoperatorias ni posoperatorias importantes, y los hallazgos de las imágenes tras el tratamiento confirmaron el éxito del mismo.
Estos resultados son alentadores, pero tres casos no son suficientes para definir un beneficio generalizado en materia de seguridad o supervivencia.
Nódulos pulmonares solitarios
Un estudio prospectivo preliminar describió la ablación por microondas percutánea de metástasis pulmonares solitarias presuntas en dos perros previamente tratados por osteosarcoma apendicular. Se utilizó guía ecográfica o tomográfica. Ambos perros presentaron neumotórax, que requirió tratamiento en uno de ellos; la supervivencia tras la ablación por microondas fue de 82 días en un perro y de 19 días en el otro.
Los autores concluyeron que el procedimiento era técnicamente factible, si bien recalcaron la necesidad de realizar estudios adicionales para determinar el beneficio en la supervivencia y confirmar la muerte de las células tumorales. Por consiguiente, la ablación pulmonar debe considerarse un procedimiento especializado y altamente selectivo, no un tratamiento de rutina.
lesiones óseas
Un estudio piloto evaluó la ablación por microondas en seis perros con osteosarcoma radial distal. La histopatología mostró necrosis tumoral variable, que osciló entre el 30 % y el 90 %, con una mediana del 55 %. No se observaron complicaciones intraoperatorias ni periprocedimentales inmediatas.
El estudio se diseñó para evaluar la viabilidad y la seguridad, no para demostrar un control local duradero ni para sustituir la amputación. Informes posteriores de casos individuales han combinado la ablación por microondas con cementoplastia como parte de un tratamiento multimodal para la preservación de la extremidad, pero siguen siendo posibles complicaciones como la fractura patológica.
Tumores mamarios ulcerados y con sangrado
También se ha descrito la ablación por microondas como técnica hemostática paliativa. En dos perros ancianos con tumores mamarios ulcerados y sangrantes, el tratamiento bajo anestesia local logró la hemostasia completa y la posterior cicatrización de la zona ulcerada.
Este caso de uso difiere de la ablación tumoral con intención curativa. El objetivo inmediato era detener el sangrado y mejorar la comodidad del paciente cuando la cirugía convencional o la anestesia general resultaban problemáticas.
¿Qué características hacen que un paciente sea un posible candidato?
Un oncólogo veterinario o un clínico intervencionista puede considerar la ablación por microondas cuando se dan varias condiciones:
- • La enfermedad está lo suficientemente localizada como para permitir la definición de un objetivo de ablación.
- • Las imágenes muestran una trayectoria de antena factible y razonablemente segura.
- • La zona térmica planificada puede crearse sin causar daños inaceptables a los órganos, vasos sanguíneos, nervios, piel, intestinos, diafragma u otras estructuras críticas cercanas.
- · La cirugía no es posible, sería inusualmente extensa o requiere un tratamiento complementario local.
- · El procedimiento tiene un objetivo claro: control local, citoreducción, alivio de los síntomas o paliación.
- • El animal puede tolerar la anestesia o sedación necesarias y la monitorización posterior al procedimiento.
- · El propietario entiende que la ablación local no necesariamente trata enfermedades microscópicas, multifocales o metastásicas.
El tipo de tumor por sí solo no es suficiente. El tamaño, la forma, la ubicación, los márgenes, las características del tejido, el suministro de sangre, el tratamiento previo, el estado metastásico y el equipo y la experiencia del médico influyen en la idoneidad del tratamiento.
Beneficios potenciales
Para un animal cuidadosamente seleccionado, las posibles ventajas pueden incluir:
- · Sitio de acceso reducido:El tratamiento percutáneo puede evitar una incisión grande.
- · Terapia local focalizada:La energía se suministra directamente al tumor, en lugar de distribuirse por todo el cuerpo.
- · Rutas procedimentales flexibles:La ablación por microondas puede realizarse por vía percutánea, laparoscópica o utilizarse durante una intervención quirúrgica.
- · Guía de imágenes en tiempo real:La ecografía, la tomografía computarizada, la fluoroscopia o la ecografía laparoscópica pueden ayudar en la colocación y el seguimiento.
- · Posibles tratamientos para lesiones irresecables:Algunos tumores hepáticos caninos fueron tratados cuando no fue posible la extirpación quirúrgica completa.
- · Repetibilidad en casos seleccionados:En ocasiones, puede ser necesario reevaluar una lesión local nueva o residual para realizar otro procedimiento guiado por imágenes, aunque esto depende de la anatomía y del criterio clínico.
- · Aplicaciones paliativas:Esta técnica puede ayudar a controlar un síntoma específico, como el sangrado de una masa ulcerada.
Se trata de posibles ventajas procedimentales, no de garantías de control tumoral ni de una mayor supervivencia.
Riesgos y limitaciones
El principal riesgo de cualquier ablación térmica es el daño fuera de la zona de tratamiento prevista. Las posibles complicaciones dependen en gran medida del órgano y de la vía de acceso, y pueden incluir:
- · sangrado o hematoma;
- · quemaduras o lesiones térmicas no intencionadas;
- · lesiones en el intestino, el diafragma, la piel, los nervios, los vasos sanguíneos, los conductos o los órganos adyacentes;
- · infección;
- · Neumotórax al tratar lesiones pulmonares;
- · ablación incompleta, tumor viable residual o recurrencia local;
- · complicaciones en el trayecto de la aguja;
- · eventos relacionados con la anestesia;
- · Dolor, inflamación, fiebre o malestar general después de la ablación.
La evidencia disponible constituye otra limitación importante. Las publicaciones caninas citadas incluyen informes de casos, series de casos pequeñas y un estudio piloto con seis perros. Si bien respaldan la viabilidad técnica en entornos específicos, no demuestran que la ablación por microondas veterinaria mejore la supervivencia en todos los tipos de tumores.
Lo más importante,La ablación de tumores en animales es una terapia local.No se puede asumir que controle una enfermedad que ya se ha propagado ni que reemplace el tratamiento sistémico cuando esté indicada la quimioterapia, la inmunoterapia, la terapia dirigida u otro tipo de atención.
Ablación por microondas veterinaria frente a otros tratamientos
| Tratamiento | Acción primaria | Distinción clave |
| Escisión quirúrgica | Extirpa el tumor y, cuando sea posible, los márgenes circundantes. | Proporciona una muestra quirúrgica y puede seguir siendo la opción preferida para enfermedades resecables. |
| ablación por microondas | Calienta y destruye el tejido in situ. | Se puede acceder a lesiones específicas a través de una pequeña vía de acceso; no se extrae ninguna muestra de tumor intacta. |
| Ablación por radiofrecuencia | Utiliza corriente eléctrica alterna para generar calor. | Distinción en el suministro de energía; la evidencia veterinaria comparativa es limitada. |
| Crioablación | Congela el tejido para inducir daño y muerte celular. | Crea una bola de hielo que puede ser visible en las imágenes; la disponibilidad varía. |
| Radioterapia | Utiliza radiación ionizante administrada en una o más sesiones. | No requiere la colocación de la antena dentro del tumor. |
| Quimioterapia o terapia sistémica | Trata enfermedades en todo el cuerpo. | Aborda el riesgo sistémico, pero puede que no proporcione la misma destrucción local inmediata. |
Estas modalidades no son mutuamente excluyentes. La ablación por microondas puede considerarse dentro de un plan multimodal, en lugar de como un sustituto independiente de cualquier otra terapia.
¿Qué ocurre antes, durante y después del tratamiento?
Antes del tratamiento
El equipo confirma el diagnóstico cuando es posible, clasifica la enfermedad por etapas, revisa los análisis de sangre y el estado de coagulación, evalúa el riesgo anestésico y planifica la trayectoria de la antena mediante imágenes. El objetivo del tratamiento debe ser explícito: ablación local completa, reducción de la carga tumoral, control de la hemorragia, alivio del dolor u otro resultado definido.
Durante el tratamiento
El paciente es posicionado y monitorizado. Las imágenes guían la colocación de la antena. El médico selecciona los parámetros de tratamiento y puede reposicionar la antena para crear zonas superpuestas. Se puede utilizar monitorización de la temperatura o técnicas de protección cuando hay estructuras vulnerables cerca.
Después del tratamiento
Las pruebas de imagen inmediatas permiten detectar los cambios y complicaciones esperados tras la ablación. El paciente recibe analgesia y monitorización adecuadas al órgano tratado. Las pruebas de imagen de seguimiento programadas son esenciales, ya que la zona de ablación evoluciona con el tiempo y la presencia de enfermedad residual, recurrente o de nueva aparición puede no ser clínicamente evidente.
Preguntas frecuentes
¿La ablación por microondas en veterinaria es lo mismo que la cirugía?
No. La cirugía extirpa tejido; la ablación por microondas destruye el tejido diana en su lugar mediante calor. La ablación por microondas se puede realizar por vía percutánea, laparoscópica o durante una cirugía abierta, por lo que puede complementar la cirugía en lugar de reemplazarla.
¿La ablación por microondas en animales es un procedimiento no invasivo?
No. Se describe con mayor precisión comomínimamente invasivocuando se realiza mediante una pequeña punción o acceso laparoscópico. Aun así, se introduce una antena en el cuerpo y, por lo general, se requiere anestesia, imágenes, técnica estéril y monitorización.
¿La MWA utiliza radiación?
La ablación por microondas utiliza energía electromagnética no ionizante para generar calor. No es lo mismo que la radioterapia ionizante. En algunos procedimientos se puede utilizar la tomografía computarizada (TC) como guía, mientras que en otros se utiliza ultrasonido.
¿Qué especies pueden recibir ablación por microondas veterinaria?
La mayor parte de la evidencia clínica publicada que se cita para este artículo se refiere a perros. Un especialista puede evaluar otras especies, pero la evidencia de los informes sobre perros no debe generalizarse automáticamente a gatos, caballos o animales exóticos.
¿Puede la ablación por microondas en medicina veterinaria curar el cáncer?
Puede lograr la destrucción local de una lesión específica, pero la "cura" depende del tipo de tumor, su estadio, los márgenes, la enfermedad microscópica, el riesgo de metástasis y el seguimiento. La evidencia veterinaria actual es demasiado limitada para prometer la cura o una ventaja de supervivencia en todos los tipos de cáncer.
¿Puede este tratamiento sustituir a la quimioterapia?
No necesariamente. La ablación por microondas es local; la quimioterapia y otras terapias sistémicas tratan la enfermedad más allá del área tratada. Algunos pacientes pueden necesitar ambas, mientras que otros pueden no ser candidatos para ninguna. El plan de tratamiento debe ser individualizado.
¿Cómo se comprueba la zona de ablación?
Los médicos pueden utilizar ecografía o tomografía computarizada inmediatamente después del tratamiento y en las visitas de seguimiento programadas. Las imágenes ayudan a evaluar la cobertura, la respuesta al tratamiento, las complicaciones y la posible recurrencia.
¿Qué preguntas debería hacer el dueño de una mascota al equipo veterinario?
Algunas preguntas útiles son: ¿Cuál es el objetivo exacto del tratamiento? ¿Por qué se prefiere la ablación por microondas (MWA) a la cirugía o la radioterapia en este caso? ¿Qué técnicas de imagen guiarán el procedimiento? ¿Qué estructuras están en riesgo? ¿Cómo se controlará el dolor? ¿Qué seguimiento se requiere? ¿Qué evidencia respalda la MWA para este tumor específico?
La ablación por microondas veterinaria es una terapia térmica dirigida y guiada por imágenes que puede ofrecer una vía mínimamente invasiva para el tratamiento local de tumores en animales cuidadosamente seleccionados. Los informes publicados en perros respaldan su viabilidad en aplicaciones para tumores hepáticos, pulmonares, retroperitoneales, óseos y mamarios paliativos. Sin embargo, la evidencia es incipiente y heterogénea. Por lo tanto, el uso más responsable de la ablación por microondas debe ser específico para cada caso, realizado por un especialista e integrado con el diagnóstico, la estadificación, la evaluación de riesgos y el seguimiento por imágenes a largo plazo.
Fecha de publicación: 4 de septiembre de 2026





