¿Puede la ecografía bovina medir los quistes ováricos en las vacas lecheras?

La ecografía bovina es una herramienta común en el manejo reproductivo de las vacas lecheras y se utiliza frecuentemente para identificar vacas preñadas y no preñadas. Sin embargo, su utilidad va más allá. Los quistes ováricos (QO) en las vacas lecheras constituyen una disfunción ovárica importante y una de las principales causas de infertilidad. La ecografía permite detectarlos fácilmente.
Aunque la palpación transrectal ha sido durante mucho tiempo el método diagnóstico, los quistes foliculares no se pueden distinguir de los quistes lúteos solo mediante la palpación. En vacas que no están en celo, es difícil distinguir los quistes foliculares de los lúteos sin el uso de un ecógrafo bovino. Una combinación de palpación transrectal del tracto genital para determinar la ausencia del cuerpo lúteo y la falta de tono uterino puede mejorar la precisión en el diagnóstico de quistes ováricos y la distinción entre quistes foliculares y lúteos; ecografía para confirmar la ausencia del cuerpo lúteo, determinar el tamaño de los folículos presentes y comprobar la presencia de cuerpos lúteos; y medición de la concentración plasmática de hormona luteinizante para determinar el grado de luteinización.
La precisión diagnóstica puede mejorarse obteniendo información sobre el historial reproductivo del animal, el examen vaginal y la medición de progesterona. Algunas vacas pueden presentar un ciclo estral normal, aunque tengan uno o más quistes en uno o ambos ovarios. Los quistes lúteos se describen como ovarios agrandados con uno o más quistes cuyas paredes son más gruesas que las de los quistes foliculares debido al revestimiento de tejido lúteo. La ecografía es eficaz para detectar quistes foliculares y del cuerpo lúteo con alta precisión. La ecografía Doppler color veterinaria es superior a la ecografía en blanco y negro para diferenciar entre quistes foliculares y del cuerpo lúteo, y ayuda en la selección del tratamiento. Sin embargo, el uso de la ecografía Doppler color veterinaria no predice con precisión la regresión o persistencia de los quistes ováricos ni la respuesta de estos al tratamiento con análogos de GnRH.

Máquina de ultrasonido bovino
Para el diagnóstico de quistes ováricos se pueden considerar dos enfoques. Primero, se examinan múltiples folículos de aproximadamente 18 a 20 mm de diámetro; segundo, se analizan las ondas foliculares ováricas durante un período de 7 a 10 días en ausencia de ovulación, cuerpo lúteo y tono uterino. Determinar la presencia o ausencia de ondas foliculares durante el período de 7 a 10 días en que los folículos alcanzan el tamaño ovulatorio (12 mm) puede utilizarse para distinguir retrospectivamente los quistes ováricos de la detención trófica superficial con un bajo índice de condición corporal (BCS). En general, los quistes del cuerpo lúteo se asocian con concentraciones relativamente altas de progesterona en la circulación periférica, mientras que los quistes foliculares se asocian con concentraciones relativamente bajas de progesterona. No deben confundirse con el cuerpo lúteo hueco, que no es patognomónico en absoluto. Por lo tanto, para un diagnóstico preciso del tipo de quiste ovárico se requiere una combinación de métodos diagnósticos, como la palpación transrectal y la ecografía transrectal.


Fecha de publicación: 8 de abril de 2024